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Día a día

«Venir y convertirte en todo lo que quieras ser»: Julie B nos comenta sobre su carrera como bailarina y profesora nacional.

Juliana Esquivel, conocida por su nombre artístico “Julie B”, comenzó su carrera como bailarina a los 19 años, sin embargo, siempre desde pequeña disfrutaba el arte, hacer coreografías y enseñarle a los demás; ya que, ella pensaba que esto era un talento que todos tenían.

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  • Dueña de Academia nacional Bbox
  • Las historias de una emprendedora

Por: Paola Castro Palma

Juliana Esquivel, conocida por su nombre artístico “Julie B”, comenzó su carrera como bailarina a los 19 años, sin embargo, siempre desde pequeña disfrutaba el arte, hacer coreografías y enseñarle a los demás; ya que, ella pensaba que esto era un talento que todos tenían.

Debido a esto no le dio tanta importancia hasta un día que dejó de estudiar arquitectura y darle al baile una oportunidad, el cual para ella, es la forma más clara de libertad que conoce.

Así fue como empezó a entrenar constantemente. Su método de aprendizaje fue rápido, y hizo que con el tiempo fuera estudiando áreas relacionadas para así entender a profundidad no solo el baile, sino, del emprendimiento que hay detrás. 

15 años después, se ha formado como profesional en la danza, construyendo su carrera como profesora y abriendo su propia academia “The Bbox” en Costa Rica.

Así lo señaló, este pasado 7 de julio, durante una entrevista virtual para compartir más sobre su historia, emprendimiento, familia, entre otras anécdotas en su carrera.

¿Quién es Julie? ¿Por qué bailar te llamó la atención?

Julie B es el nombre artístico que yo escogí, siempre he sido una persona feliz, apasionada, curiosa, creativa, que ama el arte y le encanta explorar. Vengo de una familia numerosa y mi primer idioma es el inglés. Además de ser bailarina, soy DJ, coreógrafa, profesora, directora creativa y coach de movimiento.

Siempre he bailado, desde que tengo memoria. Bailar y coreografiar, siempre fueron naturales para mí, aunque yo no sabía que era un talento especial, de niña pensaba que simplemente era algo que todos hacíamos. Como cualquier joven, empecé a estudiar arquitectura porque alguien me dijo que podía ser buena en eso, y después de dos años, decidí tomar una pausa.

Comencé a bailar a los 19 años, y en el momento que supe que quería quedarme en el mundo del arte, estudié administración, baile, pedagogía de la enseñanza y llevé cursos de producción audiovisual, ya que quería saber manejarme y mis metas en caso de emprender en este mundo.

Por dicha, avance bastante rápido, ya que tenía facilidad en algunos estilos, hasta que comencé a dar clases. Me profundicé en la pedagogía de la enseñanza para así ser de las mejores profesoras en el país, y del mundo, y bueno acá sigo 15 años después. 

La universidad y mis conocimientos tan diversos me han abierto muchas puertas y llevado a lugares increíbles; Bailar es la forma más clara de libertad que conozco, ya que cuando estas bailando, nada importa, ni el tiempo ni el espacio, nada del mundo cotidiano; Al bailar todo se detiene, esta dimensión, siempre ha sido un escape para mí y una conexión con mi alma. 

¿En qué momento te sentiste lista para dar clases y enseñarle a otros futuros bailarines?

En este caso, mi mamá es profesora de profesión, y vengo de una familia de 10, yo diría que esos factores fueron clave para “mandarme al agua” a dar clases, en el momento que tuve mi primera oferta.

De ver a mi mamá enseñar por tantos años, inconscientemente tenía ya aprendido algo de pedagogía, y añadió esas habilidades hacia mi persona, y bueno por otro lado tener tantos hermanos me desarrolló la habilidad de comunicarme con muchas personalidades diferentes.

Así que, cuando comencé, daba clases de principiante, mientras yo seguía avanzado en mi nivel, y la verdad darlas se me dio natural, ya que, también me permitía desarrollar mi lado coreográfico, y cabe mencionar que una nunca dejar de crecer y seguir en constante aprendizaje es muy importante, ya que uno no para de instruirse.

¿De dónde nació el proyecto Bbox? ¿por qué escogiste ese nombre? y ¿Qué programas tiene la academia?

El proyecto de Bbox, nace hace 5 años, de la necesidad de crecimiento tanto personal como en metodologías de formación. Después de tantos años de viajar, entrenar, crecer como profesora y profesional vi una necesidad y una oportunidad en la falta de espacios de formación para bailarines comerciales en Costa Rica.

El nombre “The B box” viene del verbo TO BE. En inglés, significa que este es el lugar para venir y convertirte en todo lo que quieras ser, y bueno también me gustaba la idea de cambiar la connotación negativa hacia la palabra caja (box), ya que, para mí esta es especial, porque desde mi punto de vista, allí es donde guardamos nuestras cosas más preciadas.

El programa de formación se llama Explo Training, el cual logre consolidar en el 2018 y es una metodología desarrollada para formar bailarines comerciales.

¿En qué consiste la metodología?

Nuestra metodología incluye entrenamiento en diferentes estilos, tanto de baile como de formación artística. Es un programa que les trabaja cuerpo, mente y alma y su objetivo principal es desarrollar artistas creativos que amen su arte con mucha pasión pero que puedan ejercerlo con mucho profesionalismo y creatividad.

El nivel principiante es de introducción, la persona puede venir desde 1 hasta 5 clases por semana y los cuidamos muchísimo, ya que les presentamos con mucho amor y paciencia el hermoso mundo de la danza y lo que puede hacer por usted.

Ya después vienen, los niveles intermedio y avanzado que son niveles de formación profesional, en estos, entrenamos unas 50 horas mensuales y con una variedad de estilos para reformar muchas áreas y darles versatilidad.

Desde que abriste la academia, has hecho varios proyectos como “we are the project” Y “Explo Fest”, cuéntanos un poco sobre ellos. ¿Habrá parte 2?

En definitiva una de las razones por las cuales abrí la academia fue para poder tener más libertad creativa, lo cual era algo que no podía tener trabajando para otras personas años atrás, y bueno ambos proyectos comenzaron como un sueño y eventualmente tomaron vida.

Los dos, se convirtieron en cosas increíbles, ya que pudimos enseñar el talento que tenemos en nuestro país y esos futuros bailarines que nos van a representar, y bueno fueron distintos shows, pero marcaron un antes y después. 

Cabe decir que, estos proyectos no son solo míos, sino de todos los artistas que trabajamos en ellos, y eso es lo más especial, ya que nos impulsa a crecer grupalmente, no solo como artistas nacionales, sino también como comunidad artística que somos.

Y bueno, si está dentro de los planes en el futuro tener una parte 2, para estos proyectos.

Si nos devolvemos en el tiempo, en el año 2019, creaste el flashmob “Champion”, el más grande en Costa Rica hasta el momento, ¿de dónde surgió la idea? y ¿Tienes pensado hacer otro?

El ChampiMob, si, fue interesante; cuando coreografié la canción, fue porque mi amigo Oliver de Plivertees sacó un diseño alusivo a esta, y bueno la coreografía se hizo tan viral que en cuestión de meses la había enseñado a más de 500 bailarines del país en diferentes clases abiertas.

Así que decidimos hacer un flashmob de la coreografía, justamente para conmemorar el día internacional de la danza, y al final muchísima gente se apuntó, la verdad fue algo mágico y nunca antes visto en Costa Rica.

Mi intención era hacer uno cada año, y si estaba coreografiando para la fecha del 2020, pero justamente entramos en tiempos de pandemia y todo se complicó más, sin embargo, fue un momento muy hermoso y siempre lo voy a atesorar.

En algún momento, me encantaría hacerlo de nuevo, es esperar a que termine la pandemia, y tengamos esa libertad de nuevo.

¿Cuál ha sido tu mejor y más dura experiencia desde que abriste Bbox?

Definitivamente la mejor y la peor son la misma: la pandemia de COVID; de la parte negativa, es perder un día todo lo que estábamos acostumbrados, y así mismo ver familiares de alumnos fallecer, y también, una gran separación de la comunidad artística completa por las limitaciones del momento.

El lado positivo fue tener la capacidad de no entrar en pánico y resolver, al ponerme lo más creativa posible y encontrar soluciones que lograron darnos increíbles beneficios.

Ahora tengo la certeza de que no importa lo que pase, puedo salir adelante de forma exitosa.

¿Cuáles serán los futuros proyectos en Bbox? Cuéntanos un poco.

Buenotengo pensado, lanzar una agencia de talentos profesionales con los bailarines de la academia y es algo que ya casi está por consolidarse, y la verdad de todo lo que tenemos planeado es de los proyectos que más me emocionan en este momento.

Adicional a eso también estamos creando distintos shows, proyectos con artistas nacionales e internacionales, y pues todo lo que me permita seguir aportando mi granito de arena a la comunidad artística es bienvenido.

Para finalizar. ¿Cuál es el consejo que le darías a los futuros bailarines costarricenses?

Tengo varios consejos, y el primero es estar en constante aprendizaje, que si es algo que quieren no se sucumban a la mediocridad, ya que esto puede ser una carrera hermosa, pero como todo se tiene que tomar con seriedad y profesionalismo.

Aparte, deben buscar cómo desarrollar su mente creativa, es de las mejores herramientas que tiene un artista, y no podemos olvidar la importancia de ella. 

Y los últimos dos consejos, les recomiendo que aprendan de finanzas, ya que al final del día los artistas también somos empresarios, y emprendedores, entonces tenemos que saber del negocio y cómo se desarrolla; Y finalmente, nunca olviden que bailamos primero para llenar nuestra alma, y ya luego para los demás. 

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